Cómo funciona el geoetiquetado por track
Cada foto guarda en sus metadatos EXIF la hora exacta en que se disparó. Cada punto de un track GPX guarda una hora y unas coordenadas. Geoetiquetar consiste en buscar, para cada foto, el punto del track más cercano en el tiempo y escribir esas coordenadas dentro del archivo de imagen.
No hace falta nada más: ni conexión, ni una app del fabricante, ni reconocimiento de paisajes. Solo el track y las fotos.
El paso crítico: la hora de la cámara
Aquí es donde falla el 90 % de los intentos. Si el reloj de tu cámara va desfasado, todas las fotos acabarán en el punto equivocado de la ruta, desplazadas de forma sistemática. Los dos errores típicos son:
- La zona horaria: el GPX guarda las horas en UTC, mientras que tu cámara marca la hora local. En España peninsular eso es una o dos horas de diferencia según la época del año.
- La deriva del reloj: una cámara que lleva meses sin ajustarse puede ir varios minutos adelantada o atrasada.
Hay un truco clásico y muy efectivo: al empezar la ruta, fotografía la pantalla de tu móvil con la hora. Luego comparas esa foto con su propio EXIF y sabes exactamente el desfase que tienes que corregir.
Abre tu track y tus fotos y deja que GEPYX las coloque sobre el recorrido.
Abrir el editor GEPYXHacerlo en GEPYX, paso a paso
- Abre el editor y carga el GPX de la ruta.
- Añade las fotos que quieras geoetiquetar.
- GEPYX lee la hora EXIF de cada imagen y la sitúa sobre el track. Si ves que todas aparecen desplazadas, ajusta el desfase horario y se recolocan.
- Comprueba sobre el mapa que las fotos caen donde esperas: la de la cima, en la cima.
- Descarga las imágenes con las coordenadas ya escritas en su EXIF.
Todo ocurre dentro de tu navegador. Las fotos no se suben a ningún servidor, lo cual no es un detalle menor cuando hablas de imágenes personales con datos de ubicación.
Para qué sirve después
- Buscar por mapa: Lightroom, Apple Fotos o Google Fotos colocan automáticamente las imágenes geoetiquetadas en su vista de mapa.
- Reseñas de ruta: puedes ilustrar un track sabiendo exactamente en qué kilómetro se tomó cada foto.
- Memoria a largo plazo: dentro de diez años no te acordarás de qué collado era aquel. El EXIF sí.
Una advertencia sobre privacidad
Geoetiquetar es muy útil, pero recuerda que esa información viaja dentro del archivo. Si publicas las fotos, estás publicando coordenadas exactas. Ten cuidado especialmente con las imágenes tomadas en tu casa o en el punto donde dejas el coche, y con lugares sensibles como refugios o zonas de nidificación. Muchas redes sociales eliminan el EXIF al subir, pero no todas, y un archivo enviado por correo o mensajería suele conservarlo intacto.